
Usted quizás se pregunte qué viene a continuación o qué más puede soportar. Con la sensación de luchas incesantes, usted puede comenzar a sentirse mal y enojarse, además de tener dificultades para concentrarse y comenzar a tener una falta de motivación. Es posible que usted ni siquiera sepa qué está causando estos sentimientos. Puede sentirse atrapado o paralizado. Usted está emocionalmente agotado.
¿Qué es el agotamiento emocional? Cuando el estrés de eventos adversos o desafiantes en la vida ocurre continuamente, puede sentirse emocionalmente desgastado y agotado. Esto se llama agotamiento emocional. Para la mayoría de las personas, el agotamiento emocional tiende a acumularse lentamente con el tiempo. El agotamiento emocional incluye síntomas emocionales, físicos y de rendimiento.
Los síntomas emocionales incluyen:
- Ansiedad
- Apatía
- Depresión
- Sentirse sin esperanza
- Sentirse impotente o atrapado
- Irritabilidad
- Falta de enfoque u olvido
- Falta de motivación
- Pensamiento negativo
- Nerviosismo
- Lloro
Los síntomas físicos incluyen:
- Fatiga
- Dolores de cabeza
- Falta de apetito
- Náuseas o dolor de estómago
- Sueño de mala calidad
- Dolor muscular o tensión muscular
Los síntomas de rendimiento incluyen:
- Dificultad para completar tareas diarias debido a responsabilidades.
- Incumplimiento de los plazos
- Aumento de las ausencias
- Aislamiento o fuga
- Menor compromiso en el ambiente de trabajo
- Ejecución de las tareas de trabajo de manera más lenta
¿Cómo se trata el agotamiento emocional? Puede lidiar con el agotamiento emocional reconociendo los factores de estrés que usted puede minimizar o eliminar. Cuando usted no puede cambiar un factor de estrés porque está fuera de su control, es crucial concentrarse en el momento presente. En el presente, se están produciendo muchos eventos neutrales o positivos. Cuando usted se enfoca en este tipo de eventos, le da una perspectiva de lo que sucede a su alrededor. Esto le permite cambiar su enfoque lejos de los factores de estrés.